Vientos de cambio

Hace ya casi dos años que llegué a Sevilla de forma totalmente inesperada. Me embarqué en un apasionante proyecto que me supuso conocer el mundo de la Educación para el Desarrollo. Alguna vez prometí explicar qué era eso de Educación para el Desarrollo (ED) y si has leído más de dos post de este blog sabrás que nunca cumplo las promesas que escribo. Mi relación con este blog es como decía un amigo al perder estrepitosamente sus partidas de Risk: “es que yo me muevo por impulsos”. Por ejemplo, he mantenido el post más estúpido en cabecera del blog durante varios meses en que no he tenido ánimo, quizás tiempo, quizás ganas de escribir. Sorprendentemente, hay gente que comenta y sigue leyendo, o esperando leer, y eso lleva inevitablemente a una nueva motivación por reencontrar el arte de narrar mis propias descargas mentales, esperando encontrar cómplices con quienes construir algo: discurso, redes, futuros posibles.

Decía que hace dos años llegué a Sevilla… y en este tiempo he vivido, crecido y experimentado. Más allá de un trabajo muy interesante (en ocasiones ilusionante, otras decepcionante), he tenido la posibilidad de participar en diferentes movimientos y espacios sociales, diferentes, pero afines, así como en uno de los colectivos que más me han hecho abrir la mente sobre las posibilidades de la educación. Un grupo de educadores/as que hacen un esfuerzo por integrar la investigación y la práctica educativa, desde la militancia, el compromiso y el “hágalo usted mismo”. Desde largas sesiones “craneando” bloques formativos a acciones callejeras con jóvenes. Ilusión, amistad, compromiso y la sensación de poder crear colectivos que puedan ser fieles a sus principios, renovando consensos, debatiendo prácticas, integrando la experiencia en el discurso…

El caso es que si algo puedo aprender, por experiencias positivas y negativas de este tiempo es en qué tipo de colectivo me gustaría participar, poner mis fuerzas y actuar por el cambio necesario. Y ya creo no me vale cualquier cosa. Y hablo de todo esto porque estoy, otra vez, de mudanza. Regreso a mi odiadamada Barcelona en apenas un mes. El cuerpo me pide agitar las redes, repescar a compañeros/as, localizar intereses compartidos, y para eso creo que es evidente que tengo que pasarle un trapito al blog y volver a compartir, expresar, pensar en voz alta. Tal vez encontremos causas compartidas.

5 Responses to “Vientos de cambio”

  1. Marcos Says:

    Bienvenido de nuevo ¡¡

  2. Kaesar Says:

    Me alegro que encuentres un nuevo rumbo amigo. Seguro que nos veremos algún día. Espero que todo te valla genial. Un abrazo campeón.

  3. lucce Says:

    De momento, mientras pasas el mencionado trapito por el blog, tus lectores no podemos más que congratularnos.

    Ongi etorri berriro!!

  4. el encapuchado naranja Says:

    Qué bueno compañeros, que no se les escapa una. Veo que los rss siguen funcionando, las redes hay que sacudirlas un poco pero no volverlas a tejer :)

    Lucce, lo del trapito lo tengo en mente en serio. En cuanto llegue a BCN tengo algunos asuntos pendientes: rediseño del blog (encontré una plantilla que me parece interesante), formateo del cacharro y entrada al apasionante mundo del Linux y el software libre. Veremos si soy capaz :)

    César, muchas gracias. Y sí, el mundo es demasiado chico. Un abrazo.

  5. krmakrma Says:

    ….welcome back….

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