Nuestra ley electoral
No deja de ser tema recurrente en los desayunos de este mes nuestra ley electoral. Hace un tiempo enlacé una simulación que explica de forma muy sencilla su funcionamiento. El caso es que en estas últimas elecciones hay una amenaza de mayor bipartidismo que nunca, o al menos eso van apuntando las encuestas. Existe la creencia que hasta hace muy poco compartía de que este sistema electoral beneficia a los grandes partidos y a los nacionalistas, ya que concentran sus votos en pocas circunscripciones electorales. Si no, ¿cómo explicar que Izquierda Unida con 1.284.081 votos en 2004 lograra 5 escaños frente a los 7 de PNV (420.980 votos) o los 8 de ERC (652.196)? En gran medida por la barrera del 5% de votos en cada circunscripción para poder lograr diputado, pero no sólo por eso.
El caso es que la ley electoral beneficia tan sólo a PSOE y PP, perjudicando ligeramente a los nacionalistas (excepto PNV y NaBai) y dejando a IU como principal desagraviada. Este es el porcentaje de votos y porcentaje de escaños de las elecciones de 2004:
PSOE: 43,27% de los votos y 46,86% de los escaños.
PP: 38,31% de los votos y 42,28% de los escaños.
CiU: 3,28% de los votos y 2,86% de los escaños.
ERC: 2,56% de los votos y 2,29% de los escaños.
PNV: 1,65% de los votos y 2,00% de los escaños.
IU: 4,56% de los votos y 1,43% de los escaños
CC: 0,92% de los votos y 0,86% de los escaños.
BNG: 0,82% de los votos y 0,57% de los escaños.
EA: 0,32% de los votos y 0,29% de los escaños.
CHA: 0,37% de los votos y 0,29% de los escaños.
NA-BAI: 0,24% de los votos y o,29% de los escaños.
Partido Andalucista: 0.70% de los votos y 0% de los escaños.
Fuente: Periodismo Incendiario
Este sistema, que supuestamente permite una mayor gobernabilidad (al otro lado tenemos Italia con casi tantos gobiernos como años de democracia desde la II Guerra Mundial), es sin embargo tremendamente injusto, ya que si el reparto de escaños fuese proporcional a los votos, IU tendría 11 diputados más, el PSOE 13 menos y el PP 14 menos. Pero al igual que hemos tenido debate a tan sólo dos caras, la cobertura mediática de cualquier partido diverso de los grandes es cercana a cero. ¿Podrá esto cambiar si actualmente beneficia a la amplísima mayoría del congreso?
En fin, es época y yo continuo con mis disquisiciones electorales. Mañana será mi último día para encontrar la Oficina de Correos Anónima (ya que el cartero olvidó apuntar en qué sucursal ha dejado mis votos al encontrarme yo fuera) y ejercer mi derecho al voto perdido (por aquello de que menos del 5% de mis paisanos está más o menos de acuerdo conmigo en cuanto a voto). Me voy 2 días a Tánger, organizamos un - espero - interesante encuentro entre educadores/as de centros educativos de Andalucía y un centro de formación profesional de Tánger, en el marco del Objetivo 8 de desarrollo del Milenio. Nos vemos a la vuelta.
Marzo 4th, 2008 at 22:03
Lo 1º de todo es que deseo que lo pases bien en Tánger, que aprendas muchas cosas y, por supuesto, que, a tu regreso, podamos leerlas por estos lares.
Y respecto al tema central de tu post simplemente compartir plenamente lo que apuntas y señalar que, desgraciadamente, esta situación bipartidista no es más que el reflejo de la “democracia” más grande del mundo, la yankee.
En fin, Pilarín, así nos luce el pelo…
Un saludo!!
Marzo 4th, 2008 at 22:15
Gracias Lucce, espero tener cosas que contar. En principio me preocupa que el encuentro se convierta en una aparatosa irrupción en el funcionamiento de ese centro de un grupo de “turistas desorientados”. Espero que el profesorado con el que vamos (y nosotros mismos) estemos a la altura del desembolso que supone el intento de crear redes con el sur, conocer la situación de nuestros vecinos cercanos y ojalá que esto sirva para educar más y mejor en el desarrollo a la juventud de nuestro país.
Tenemos mucho que aprender de la experiencia. Y sí, muchas veces prometo mucho y luego pasan los días y no cuento nada. Espero que esta vez no sea así
A parte llevo mi cámara nueva, jeje.
Respecto al tema de la ley electoral, si bien el bipartidismo en los EEUU es lamentable, algo podríamos aprender de la democracia yankee, como el derecho de los electores a elegir a sus candidatos. Si ese país funcionara como el nuestro, seguramente ni Obama ni McCain serían elegidos en sus respectivos partidos (Guerra Eterna hace un análisis muy interesante de esta campaña electoral, por cierto).
Marzo 5th, 2008 at 9:26
Nuestra ley electoral…
No deja de ser tema recurrente en los desayunos de este mes nuestra ley electoral. Hace un tiempo enlacé una simulación que explica de forma muy sencilla su funcionamiento. El caso es que en estas últimas elecciones hay una amenaza de mayor bipartid…
Marzo 5th, 2008 at 16:05
Los propios expertos dicen que España no tiene una Ley Electoral sino 52 (que son las circunscripciones electorales: una por provincia más las dos ciudades autónomas).
Eso es así porque en función del número de habitantes y de diputados cambia totalmente la forma de repartir los votos. Aunque parezca mentira esas dos variables sólo están relativamente representadas ya que en una provincia pequeña cada diputado puede costar la mitad de votos que en una grande.
Sin embargo se produce una segunda contradicción. En una provincia pequeña, que tenga dos diputados en juego, gracias a la Ley D’hont cada uno irá a uno de los dos partidos más representados. En una provincia con tres diputados irán dos al más votado y uno al segundo (nunca al tercero). En general en una circunscripción con 10 diputados hace falta un 10% de votos para obtener un diputado, algo casi imposible para cualquier fuerza minoritaria. En las más pequeñas el porcentaje es aún mayor.
Eso da como resultado que en aproximadamente el 60% de las provincias sólo el PSOE y el PP obtienen diputados.
Además se produce una situación curiosa en las provincias pequeñas con un número par de diputados. Por la ley D’hont van a parar casi siempre a la mitad entre los dos primeros clasificados independientemente de sus resultados (salvo que la diferencia sea muy grande).
Imaginemos una provincia con 200.000 personas y 4 diputados. El PSOE saca 90.000 votos, el PP 105.000 e IU 5.000. Son dos diputados para PSOE y dos para PP. La siguiente elección el PSOE mejora muchísimo y saca 15.000 votos más y el PP 15.000 menos. Da igual, ambos siguen teniendo los mismos diputados.
En esas provincias los candidatos, lógicamente, se esfuerzan mucho menos.
En el lado contrario están las provincias grandes. Ahí se juegan muchos diputados y la ley D’hont permite sacar diputado con menores porcentajes. El problema es que, paradójicamente, en esos lugares el número de votos para conseguir un diputado es mucho mayor por lo que la ventaja de los partidos pequeños se vuelve a difuminar.
Se habla de hacer circunscripciones por comunidades autónomas, algo mucho más lógico, pero claro, los partidos mayoritarios no están muy por la labor.
Marzo 8th, 2008 at 0:30
Ey! Muchas gracias por la aportación. Da una visión más completa del problema…