Mis “imprescindibles” para viajar
Como suelo recordar de vez en cuando, esto comenzó siendo un blog sobre viajes. Así que aprovecharé para ir escribiendo algunas cosas que me han dado que pensar sobre mi última escapada y otros detalles prácticos.
Algunos de los objetos que resultaron imprescindibles en mi último viaje:
- Navaja suiza: sin ella nuestros bocadillos de queso y embutido locales y tomate no hubieran sido posibles. Uso las tijeras para recortar cosas para mi cuaderno de viaje. Hay ocasiones en que el palillo y las pinzas suponen un gran alivio. El vino facilita el conocer gente y mantener grandes conversaciones en un albergue o un parque, y sin abrecorchos…
- Toalla ligera: Desde que las descubrí he ganado un buen espacio en mi mochila, ahora apenas ocupan, a costa de un tacto algo extraño al principio. Eso sí, es una de las cosas que perdí (en el viaje de vuelta, por tenerla atada por fuera a la mochila pequeña porque estaba húmeda).
- Tarjeta de débito/crédito: la utilizamos para sacar dinero en los cajeros, intentamos que fuera una vez por país, calculando el presupuesto a ojo, para no pagar demasiadas comisiones. Quizás pagamos un poco más que si cambiáramos en un banco, pero nos permite llegar a un país de noche y sacar del primer cajero que vemos. La comisión más cara que hemos pagado fue de algo menos de un 5%. Nos sirvió también para poder alquilar bicis municipales como las que hay en Viena o Sevilla. La de crédito es casi imprescindible para alquilar coches.
- Bolso lateral atado a la cintura: comodísimo, casi una extensión más del cuerpo. Tiene varios bolsillos interiores con cremallera, dónde poder llevar siempre la documentación, dinero, etc. A prueba de tirones por un doble velcro. Los que van por dentro de la ropa, a mi entender, son la cosa más incómoda e inutil del mundo. Adoro mi pequeño bolso lateral. Fácil de encontrar en tiendas y puestos con artículos medio hippies.
Me dejo muchos otros, pero pongo los que tienen una mejor relación cantidad de uso / versatilidad / espacio / peso. ¿Me propones tú algún otro para el próximo viaje?
Julio 25th, 2008 at 17:29
Un trozo de cuerda. Con un par de metros basta. Es el tipo de cosas que sólo hace falta cuando no la tienes: reemplazar los córdones de unas botas, atar un paquete, improvisar un tendedero para la ropa, etc. Sin despreciar sus usos más metafóricos: “darle cuerda al reloj” “no perder la cuerda” “tener cuerda para rato, etc.
Un saludo
Julio 28th, 2008 at 11:02
Creo que el único “must” de nuestro viaje en cuanto a equipación fue la libreta de notas, tanto para apuntar direcciones de albergues, precios y demás cosas, como a la hora de comunicarnos en taquillas y lugares similares… Poco más, creo. Bueno, un antimosquitos si pasas por Venecia
Otro post interesante, y en relación con viajes, mochila y la toalla ultraligera sería como reducir peso/espacio del equipaje. Empezando por la toalla, pasando por el saco de dormir y quien sabe, quizás haya algún invento fabuloso para la ropa de abrigo (creo que son las cosas que más ocupan en la mochila)…
Julio 28th, 2008 at 12:57
Quique: ¡Buenísima idea! Recuerdo que un tiempo tuve un cordón largo para lo que comentas, lo perdí y no lo he vuelto a usar. Apuntado queda.
Sergio: la verdad es que el tamaño de mi actual diario de viaje no ayuda mucho a llevarlo en el famoso bolso lateral… Así que al final puede ser un buen recurso una libretilla pequeña o que el diario de viaje sea más llevadero.
Y buena idea para un nuevo post veraniego, a ver si le doy caña.
Julio 29th, 2008 at 23:11
Me gustaría ver una foto de ese bolso lateral, porque imagino que no será la típica riñonera de toda la vida, no?
Agosto 4th, 2008 at 18:00
Yo intento que me quepa todo en una mochila escolar.
Acabas teniendo que lavar más a menudo y cuando hace frío tienes que pedir algo de abrigo prestado (suelo viajar por lugares cálidos, pero por ejemplo en Bogotá hace mucho frío…).
La sensación de montarte en un autobús sin ir aplastando a la gente, llegar a cualquier sitio sin llamar la atención, poder correr, andar de un hostal a otro hasta que encuentras el que te guste sin agobios, no tener que dejar mis bultos en maleteros o vacas de autobuses donde pueden “volar”… Compensa todas esas cosas que dejo en casa porque no caben.
Agosto 5th, 2008 at 6:50
Uf, Santi. Te envidio. A mi me cuesta mucho eliminar tantas cosas de la mochila. Conseguí hacer algo parecido para un viaje de 15 días por el sur de Italia, en el que llevaba una mochila de excursión a la espalda, pero porque era verano. Para esto ayudan los pantalones desmontables, que lamentablemente ya no están de moda, y es más complicado conseguir unos, con eso y otros cortos, ya más o menos resolvías la papeleta.
Y lo de dejar la mochila en maleteros, sí, sufrí algo así en Marruecos, con el impuesto revolucionario a turistas.
Agosto 11th, 2008 at 7:42
QUÉ POCAS COSAS OS LLEVÁIS PARA VIAJAR, Y MIRA QUE YO LLEVO POCAS PORQUE NUNCA FACTURO:
OS FALTA EL CEPILLO DE DIENTES (XA MI ES TOTALMENTE IMPRESCINDIBLE) Y LAS GAFAS DE VER O UN PAR DE LENTILLAS DESECHABLES (SI ERES MIOPE ES LO QUE TIENE).
TRUCO: METER LOS CALCETINES Y LA ROPA INTERIOR DENTRO DE LOS ZAPATOS/BOTAS (XO ENVUELTOS EH?¿)
Agosto 12th, 2008 at 10:26
Mmm… Ese truco de ahorrar espacio con los zapatos me lo apunto.
Y bueno, el cepillo de dientes lo daba por sentado. ¡Gracias Maria Luisa!