Metodologías asamblearias

Hoy ha participado en un taller de metodologías asamblearias en La Fábrica de Sombreros. Allí hemos puesto en común un montón de ideas de cómo tratar de llevar adelante un proceso de participación horizontal y asamblearia sin morir en el intento.

Todos y todas hemos vivido asambleas eternas, discusiones absurdas, acuerdos previos de los que nadie se acuerda… y no nos cuesta mucho tildar a estos espacios como poco funcionales, carentes de eficacia. Pero poco a poco empiezo a descubrir, que cuando el proceso es generado y compartido por todas y todos, cuando los consensos, son eso, consensos, y no imposiciones de una mayoría, es mucho más fácil avanzar y construir. Además, existen muchísimas herramientas que cuando se ponen en práctica permiten que los procesos asamblearios sean mucho más llevaderos, participativos y eficaces.

Así nos sentimos parte de todo lo que ocurre y nos identificamos más con los objetivos colectivos. Lo que a medio y largo plazo creo que resulta mucho más constructivo pese al tiempo y esfuerzo que requieren estos consensos que se van forjando poco a poco, asamblea a asamblea, mientras el resto de la maquinaria del movimiento sigue en funcionamiento.

Y con este buen sabor de boca, me quedo con un consejo de Pablo, el estupendo dinamizador de esta jornada. Para quienes siempre participan más en las asambleas:

Córtate.

“La Naturaleza nos dio dos oídos y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos”.

Y para quienes participan menos:

No te cortes.

“La Naturaleza nos dio dos oídos y una boca para hablar, al menos, la mitad de que escuchamos”

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