La rutina mata
A veces la vida se te tira encima y no te das ni cuenta… Nada grande en particular, pero mil pequeñas cosas que te tienen activo de las 8 a las 21h y a esa hora te das cuenta de que, además, la vida exige ciertas nimiedades como hacer la compra (consumiendo menos responsablemente de lo que uno querría por no llegar nunca a tiempo al mercado), poner lavadoras (¿por qué nunca se vacía la cesta de la ropa sucia?), limpiar la casa (maldito polvo) o el placer de cocinar (que tanto se echa de menos cuando uno lleva demasiado tiempo obligado a comer fuera).
Si a esto le sumamos una huída a Lisboa, otra escapada sorpresa a la tierra natal, horario partido, reuniones de nosequé y quéseyo, aquel vago recuerdo de lo que era ir al gimnasio y lo más engorroso, la búsqueda de un nuevo hogar, yo no encuentro por ningún lado dónde meto lo que queda de mi vida. Y es que claro, no soy como esa intrépida afortunada cuyos días tienen más de 24 horas (¡cómo te admiro!). Así que el último perjudicado fue el blog. Pero espero que no sea por mucho tiempo, y que en breve, en vez de apetecerme escuchar a Yann Tiersen tumbado en la cama o leer mi adelanto cumpleañero, me entre el hormigueo de leer a mis habituales y encontrar un hueco para mi alter-ego naranja.
Nos leeremos entonces.
Mayo 15th, 2008 at 20:51
Te echábamos de menos…
Mayo 16th, 2008 at 6:19
La rutina es peligrosa, pero siempre podemos pararanos un rato y dar un paso en falso. Que se enfade si quiere, pero por lo menos que haya en nuestras vidas un rinconcito para lo imprevisto y sobre todo para nosotros mismos y lo que nos de vida. Esa es mi medicina para la rutina cuando empiezo a verme un poco agobiado.
Otra cosa, yo prefiero tener un día de 24 horas, porque la cuestión no es hacer cuanto más cosas mejor, sino disfrutar las que hagas ¿o no?
Por cierto suerte con lo del piso, un saludo
Mayo 16th, 2008 at 22:13
Cuando no tienes tiempo las pequeñas cosas son las que aprecias. Me encanta estar en casa solo aunque sean un par de horas. O pasear por mi ciudad ahora que sale tanto el sol. Cosas que antes ni reparaba.
El retiro del educador. Un poco de intimidad para recuperarse.
Saludos, encapuchado!
Mayo 17th, 2008 at 11:36
Probando, probando…
Mayo 24th, 2008 at 4:09
Vuelve cuando así lo consideres conveniente. Si no hay tiempo, obvio no lo vas a disfrutar y la blogosfera se trata de eso disfrutar de ir elaborando el blog e interactuando con los demás. No obstante, espero que no sea por mucho tiempo esa ausencia, eres un talento que no se puede desperdiciar y con una pluma interesante. Lo que eres.
Un abrazo amistoso!
Mayo 25th, 2008 at 21:53
Gracias a todos y todas… Creo que he vuelto. El otro día alguien me dijo que cuando necesitas que alguien haga algo es mejor no buscar entre quienes tienen tiempo libre, sino entre los que ya están muy liados. Son esos los únicos que saben encontrar un hueco.
Y mucho me temo que esa es una máxima verdadera. ¡Un abrazo muy fuerte!