Educar en el medio residencial: una forma de educación social
Acaba de llegar a mis manos un documento muy interesante (vía Estaya de la Educación Social), sobre la educación en el medio residencial. Resalto algunas ideas que me han parecido interesantes:
¿Centro residencial = familia?
“A pesar de que no podemos hacer que nos sientan su familia –porque ni lo somos ni podemos pretender serlo– el esfuerzo de los y las profesionales deben pasar por crear un clima óptimo de relación dentro del marco residencial que permita hacerles sentir que el centro es su casa durante el tiempo que permanecen en él.”
Vínculo.
“Educadores y educadoras han de tener la capacidad de sintonizar con los intereses de los y las menores, de manera que puedan convertirse no sólo en referentes normativos sino también en personas capaces de escuchar, y con quienes compartir sus experiencias o, simplemente, disfrutar de su compañía.”
Acción tutorial.
“[...] un aspecto muy importante de la acción educativa de quien tutoriza es recuperar al o la menor para la relación. Es decir, ayudarle a reconquistar la confianza en el mundo adulto, conseguir la experiencia de que puede ser una persona valorada y querida sencillamente por lo que es, independientemente de cómo pueda mostrarse o de lo que pueda hacer. Y en este sentido, recuperar también la autoconfianza independientemente de aciertos o fallos.”
Pero me quedo sobre todo con todo el punto 4. de “apuntes metodológicos”, que ofrece unas lineas de trabajo con las que estoy completamente de acuerdo. Por ejemplo, la necesidad de una pedagogía del afecto o la importancia de educar desde el humor.
El documento en cuestión, aquí.