Dos meses después (y III)
Después de comentar el prodigioso ecosistema que se observa a través de mis ventanas, y las impresiones generales que me ha causado Sevilla toca, al fin, hablar sobre el trabajo que estoy realizando.
Hace ya dos meses que me integré en una ONGD con sede en Sevilla. Esta trabaja principalmente en dos áreas: la educación para el desarrollo y la cooperación internacional. Yo me he unido al equipo de la primera, y salvo si son personas del mundillo, posiblemente se preguntarán (igual que yo hace dos meses) ¿qué coño es eso de la educación para el desarrollo?
Pues bien, intentaré explicarlo, sin chuletas, a riesgo de equivocarme, como en una conversación en un bar: en un mundo globalizado como el nuestro, en que una mariposa aletea sus alas en Honolulu y causa un maremoto en las piscinas de Madrid (o algo así), los ciudadanos de los países del norte debemos conocer cuál es nuestra responsabilidad sobre la situación global de la humanidad. Nuestra forma de vida, nuestras acciones cotidianas y nuestra participación o pasividad política tienen un efecto indirecto y a veces directo sobre la vida de nuestros compañeros de piso planetario. La educación para el desarrollo pretende impulsar una ciudadanía global que mire más allá de su ombligo y tome conciencia sobre las relaciones ambientales, políticas, económicas, etc. que mueven al mundo globalizado. Pone el acento en las situaciones de desigualdad e injusticia social del mundo, y fomenta la participación de la ciudadanía tanto en el norte como en el sur para cambiar las causas que perpetúan estas injusticias.
En la práctica, desde mi ONGD trabajamos principalmente en colegios e institutos, con alumnos/as, profesores/as, madres, padres y animadores/as, a través de talleres, material didáctico, sesiones formativas, etc. Este año desarrollamos una campaña sobre uno de los 8 Objetivos del Milenio que se marcó la Asamblea General de la ONU para que en el año 2015. Mi trabajo es tratar de concienciar sobre la importancia del cumplimiento del Objetivo 2: “Lograr la educación primaria universal” para que el desarrollo de los países del Sur pueda hacerse realidad. Qué tipo de desarrollo es el que pretendemos es un tema que merece otro post.
… y aterrizando aún más, hoy acabo de llegar a casa molido tras un viaje a Cádiz donde tuve oportunidad de dar un taller a una clase de 3º de la ESO. Charlamos, jugamos, debatimos, le dimos la vuelta al mundo un par de veces, hablamos de murgas y shirigotas, y espero haber sembrado la semilla de la participación de cara al curso que viene, que seguiremos trabajando con ellos. Al fin y al cabo, sin participación no hay desarrollo.
Mayo 29th, 2007 at 20:36
a mi tb me pusieron este ejemplo cuando estudié educación social….
q tiempos…
q bien me lo pasé estudiando…
saludos desde berlin!
Mayo 31st, 2007 at 14:06
fantástico curro y fantástico profe que tienen estos alumnos!! Y a ver si te dejas caer por Graná este finde… que tenemos de tó, despe y bienve-nidas!
Mayo 31st, 2007 at 17:21
Si hay que ir… se va.