Día 15. La Xania – Rethymnon
Por la mañana nos fuimos a dar una vuelta por el puerto. De camino nos agenciamos un melón, unos plátanos y unas naranjas que degustamos en el muelle. Ya con las fuerzas repuestas empezamos a preguntar por diferentes agencias de viaje el modo de continuar nuestra ruta en los próximos días hacia Turquía, pasando por las Cicladas. No parecía muy fácil, y teniendo en cuenta que no nos encontrábamos en temporada alta, había que andarse con ojo con las fechas de los ferrys entre islas, que no son diarios. Las dependientas guapas y muy poco simpáticas nos intentaban confundir aún más, así que nos organizamos vagamente la salida de Creta hacia Santorini para dentro de unos días y dejamos el resto para otro día, como buenos españoles.
Bahía de La Xania
De camino a la estación de guaguas nos pasamos por el mercado dónde hicimos un buen avituallamiento para los próximos días. Un buen trozo de queso semitierno un poco ahumado, unas empanadas de espinacas riquísimas y pistachos, muchos pistachos. Allí había gente de lo más auténtica, como demuestra la foto.
Mercado de La Xania
Regresamos a la estación de guaguas y nos fuimos dirección este, hacia Rethymnon. No recuerdo los precios de las guaguas en Creta, pero me suena que no eran muy caras. Allí habíamos quedado con Costas, un amigo de un amigo (Dimitris) del compañero de piso (el Moretti) de una amiga (Lygia) de una amiga (Ada), que amablemente se había ofrecido a hospedarnos y al que ni siquiera conocíamos.
Teníamos tiempo para explorar un poco la ciudad, así que nos dejamos perder por sus callejuelas agradables, que sin ser tan hermosas como las de la Xania tenían su encanto. Deambulando llegamos al puerto y nos acercamos hasta un precioso faro de piedra muy porosa de color beig que lo preside. Nos dejamos caer un rato bajo el sol intenso a disfrutar de la vista de la bahía de la ciudad, desde la que podíamos percibir el ruido de las grúas de descarga del muelle y ver a los turistas que se podían permitir el precio de las terrazas de la avenida marítima. Nosotros, en cambio, nos preparamos un buen bocata viajero sin complejos.
Pescadería de Rethymnon
EL queso
Típico bocata mochilero
El faro de Rethymnon
Al poco rato llegó Costas con su coche, que no tuvo problemas para identificar a los dos mochileros que, quien le mandaba, iba a meter en su casa. El tío era simpatiquísimo y por el camino nos fue hablando de su trabajo: director de nutrición para una empresa que cría cerdos. Al principio creía que era coña, pero no, y por lo visto era de lo mejorcito en su trabajo, del que nos contó algunas anécdotas curiosas. Afortunadamente, tras algunas historias de cerdos empezamos a descubrir que era un melómano sin remedio, y empezamos a hablar de música. De hecho tiene un programa en una radio local.
Nos llevó a casa, nos aseamos un poco y salimos a ver la ciudad y alquilar un coche para el día siguiente. Gracias a sus habilidades de negociación conseguimos un buen precio: ya teníamos solucionado el cómo explorar Creta en los próximos días. Desde allí fuimos a casa de un amigo suyo a convencerle para que se viniera a cenar con nosotros. Era un tipo de lo más peculiar, grande y ancho, serio y hospitalario, con un nombre bastante contradictorio, Babys. El pobre andaba deprimido, y con razón, porque había perdido su trabajo y con ello la casa maravillosa en la que vivía, con vistas al mar y a la Fortezza Veneciana de Rethymnon, y estaba haciendo la mudanza para volverse a Atenas a buscar mejor suerte. No lo convencimos para que se viniera, pero nos habló de sí mismo mientras degustábamos un rakí y un dulce de fruta en almíbar hecho por su abuela (Dios la tenga en su Gloria). Su familia es descendiente de los refugiados de Asia Menor (en Turquía) que tuvieron que “regresar” a Grecia tras el intercambio de población del final de la guerra con Turquía. Digo “regresar” porque muchos de ellos no habían estado en su vida en Grecia, ni siquiera sus más remotos antepasados. Habló del espíritu de hospitalidad de la gente de Asia Menor y no tuvo que darnos muchas explicaciones, ya que lo demostró con creces en el poco tiempo que pasamos con él.
Fortezza de Rethymnon
Dejamos a Babys con su mudanza y nos fuimos a poner las botas a una taverna fuera de la ciudad donde comimos hasta reventar y despalillamos una botella de vino. La comida era deliciosa, champiñones, verdura asada, pan tostado con tomate y queso feta, carnes tiernas y especiadas, papas con salsa de yogurt griego… Durante la cena Costas nos explicó con todo lujo de detalles la desastrosa guerra contra Turquía tras la I Guerra Mundial y las consecuencias que tuvo para Grecia. Es una historia demasiado larga para contar aquí, pero fue genial como nos hizo ver ambas partes del conflicto de una forma objetiva, asumiendo el gran error que supuso el ansia expansionista griega de aquel momento. De los conflictos entre Grecia y Turquía ya podré hablar más en otro momento.
Aún nos faltaba por conocer la vida nocturna de Rethymnon, que se demostró una ciudad muy animada, con muchos estudiantes y menos elitista que las que habíamos visto anteriormente en Grecia. Fuimos a un local llamado Le Figaro dónde ¡sorpresa! la gente estaba de pie, aunque sin bailar. Me sorprendió que sonaban grupos como Gotham Project, Amparanoia, Ska-P, Ojos de Brujo, Bebe, Jarabe de Palo… y empezamos a sentirnos como en casa.
“Ena Mythos Paracaló!”
Dos o tres Mythos después Tià creyó ver a alguien conocido y para nuestra sorpresa nos encontramos con la chica soriana conocida de Fuyumi que habíamos encontrado en Atenas cuando tomábamos un frappé hace apenas unos días. Casualidades del destino, ella era erasmus en esta ciudad, y precisamente habíamos entrado en el pub con mayor número de erasmus y leonardos por metro cuadrado de Rethymnon. Pasamos el resto de la noche de cachondeo entre otros con Patricia de Mataró, Julie de Tolouse, una alemana arquitecta, Carmen de Huesca, un italiano de Siracusa y un friky cuarentón de Madrid que nadie tenía muy claro que hacía allí, y tampoco quién se lo iba a llevar.
Costas, Patri “la de Mataró”, yo y Tià
A las 5:00 AM nos dispusimos a regresar a casa con nuestro divertido anfitrión, quien a lo zorro, nos había pagado las cervezas que nunca dejaron de pasar de mano en mano. Aún sudo de pensar cuanto le pudo salir la broma. Lo más increíble es que Costas tenía que entrar a trabajar a las 7:00 AM, pero como ya nos estaban demostrando, en Creta la hospitalidad es lo primero.









Octubre 7th, 2006 at 10:53
Menuda sorpresa me he llevado!
“Me gusta lo que escribes, tío” (tono y entonación a lo Robert de Niro)
Un saludo y te seguiré leyendo.
Octubre 7th, 2006 at 13:17
Bienvenida Carol!
¿Qué te causó sorpresa y de qué peli de de Niro me estás hablando?
Octubre 8th, 2006 at 12:53
Hola, me llamo Veronica y soy de Buenos Aires, entré por casualidad a tu pagina y me quedé leyendo atrapada en tus realtos…
saludos
Vero
Octubre 8th, 2006 at 13:13
Bienvenida Vero, saludos desde el otro lado del charco!
Ponte cómoda y cuando tengas algo que decir… no te cortes!
Octubre 15th, 2006 at 19:52
Jejeje, la sorpresa viene principalmente por no tener que preguntar a tus brothers, como estás, en qué aventura estás metido, etc… sino poder leerlo directamente aquí.
Y la peli de De Niro es el padrino II ( o la imitación que hace Buenafuente, que es parecido pero no es igual)
Octubre 16th, 2006 at 14:01
Enero 2nd, 2007 at 15:47
[…] - Rethymnon. Una historia de hospitalidad griega y casualidades europeas. […]
Marzo 12th, 2007 at 20:05
Hola encapuchado,te escribo desde cordoba y me encanta lo que escribes.
Me voy a Grecia el 26 de marzo una semana¿sabrias decirme los horarios de los ferrys?quiero hacer el peloponeso y desde alla ir a santorini,se podra.Saludos y gracias
Marzo 13th, 2007 at 21:07
Hola Belén!
Había unas cuantas compañías de ferry que viajaban por el Peloponeso, pero en Marzo no tendrás demasiadas conexiones, no sé si habrá algo para ir diréctamente a Santorini desde el Peloponeso. Seguramente tendrás que ir desde Atenas o Creta. De todos modos no estoy seguro, busca en el foro de interrail.org y allí seguramente encontraras las webs de los ferries griegos.
Suerte en tu viaje!
Marzo 17th, 2007 at 11:19
Muchisimas gracias chikillo,un beso y ojala nos veamos por el mundo;que ya se sabe que es un pañuelo.Salù
Marzo 21st, 2007 at 19:20
Y tarde o temprano los mocos se quedan enganchados unos a otros