Día 12. Atenas – Nafplio
Domingo, Septiembre 3rd, 2006De algún modo que no consigo recordar fuimos capaces de levantarnos para llegar a la estación justo a tiempo de perder la guagua de las 12:30. Habíamos decidido ir hasta Nafplio, y desde allí movernos por las diferentes zonas de interés de esa parte del Peloponeso. La vendedora de los billetes, a la que por alguna razón no le gustamos, disfrutaba mientras nos explicaba que habíamos perdido la guagua y que no teníamos derecho a ningún tipo de descuento. El billete Atenas-Nafplio nos costó 10.20€ por cabeza.
Poco después me di cuenta de como inconscientemente volvíamos a cargarnos de espíritu de cutrerío viajero cuando un hombre me miró desconcertado mientras lavaba unos tomates en el baño de la cafetería de la estación. En la barra Tià aprovechaba para poner en práctica las enseñanzas de Fuyumi, y con mi diario en mano intentaba pedir en griego dos frappés a nuestro gusto, para descojone de las camareras. Unos bocatas de chorizo con tomate más tarde ya estábamos de nuevo en camino, con Tià durmiendo como un angelito y yo y mi resaca envidiándole su narcolepsia no diagnosticada.
Nafplio resultó ser una agradable ciudad portuaria, rodeada de altas colinas, sobre una de las cuales se alza parte de la villa. Hacia allí nos dirigimos con intención de encontrar una pensión, atravesando el casco antiguo de calles peatonales y escaleras por doquier. En lo alto de colina dimos con una pensión que por el módico precio de 26€ nos ofrecía un habitación doble con vistas a la Bahía y a la ciudad.
Habíamos venido con tan sólo algunas cosas para pasar dos días antes de regresar a Atenas, y para nuestra desgracia habíamos olvidado los carnets de conducir. No había manera de alquilar una moto para ir a los lugares recomendados de los alrededores de Nafplio, así que miramos muy a lo alto y nos decidimos por una visita a la fortaleza veneciana erigida en lo alto de la ciudad.
La Fortaleza Veneciana desde Nafplio








