Si algo ha demostrado la Unión Europea desde hace mucho tiempo es que no ha sabido ser una institución cercana a la gente. Al mismo tiempo, la gente no sabe cómo acercarse a ella, o cuando lo intentan, no pueden. Yo, por ejemplo, no pude votar en el referendum de la Constitución Europea precisamente por estar realizando un programa europeo, el Erasmus.
Personalmente, encuentro muchísimos aspectos criticables de la Unión Europea, especialmente en materia económica, pero esto no quita que no se le puedan aplaudir muchas de sus iniciativas. Pese a la deriva economicista de la UE aún hay bastantes personas que creen que esto debería ir más allá de lo estrictamente económico e impulsan programas que están consiguiendo algo realmente difícil: crear redes no sólo entre las instituciones de los países miembros, sino entre los propios ciudadanos, pese a la enorme diversidad del continente.
El problema es que estas iniciativas cuentan con bastante poca publicidad y muy pocas personas se enteran de su existencia. Hace poco me quedé con las ganas de participar en una de ellas: el Servicio de Voluntariado Europeo. Se trata de un programa para jóvenes que da la posibilidad de realizar un trabajo voluntario en cualquier país de la Unión Europea y algunos vecinos (países de la ex-Yugoslavia, Ucrania, Turquía, etc.) durante un mínimo de seis meses y un máximo de 12. Todos los gastos del voluntario están cubiertos: vivienda, alimentación, billetes de avión, transporte en el país de acogida, etc.
Los únicos requisitos para acceder a este programa son tener entre 18 y 25 años y ser residente en un estado de la Unión Europea. Es muy posible, sin embargo, que a partir del próximo año amplíen la edad máxima hasta los 30 años. También necesitas una organización de envío que será la que se pondrá en contacto con la organización de acogida para tramitar todo el papeleo. En el caso de Canarias de este asunto se ocupa la Fundación Ideo, aunque en los puntos de información juvenil de cada comunidad deberían informar al respecto.
Hay una base de datos (en inglés) con todos los proyectos aprobados por la Unión Europea a los que se pueden presentar solicitudes. Permite hacer búsquedas específicas por país, ciudad, tipo de proyecto, etc. Los proyectos están muy detallados, explicando la función a realizar por el voluntario y aportando información sobre horarios semanales (nunca más de 30 horas semanales de trabajo), la localidad y la organización de acogida , dónde viviría el voluntario, etc.
Por la paciencia necesaria para rellenar un par de impresos y esperar las respuestas de las organizaciones de acogida tienes a cambio la oportunidad de viajar, conocer otra cultura, otro idioma y otro país haciendo una importante labor social. El dinero, al menos esta vez, no es un problema.