Artículos de la categoría 'educación social'

Negativista desafiante

Jueves, Diciembre 21st, 2006

Estoy exhausto psicológicamente.

Es duro intentar que un chico conviva con los demás cuando su hiperactividad le lleva a mil conflictos y si quieres ayudarle a resolverlos sólo responde: “No me calientes la cabeza” (que es como un “No me ralles” vanguardista”). Esa es la parte en la que interviene su también diagnosticado negativismo desafiante…

Me voy a dormir, mañana será otro día. Y será en otro día que entre a profundizar en este tema.

Bienvenida Mercè. :)

Borja y la Consellera: grandes momentos

Martes, Diciembre 19th, 2006

Hace unas semanas alguien en la DGAIA (Direcció blabla blabla de infancia y adolescencia) había “invitado” a nuestro centro a participar en una muestra de pesebres con la creación de un fantástico portal navideño.

En un principio aquello sonaba a “un gran marrón”, hasta que viendo las primeras ideas de nuestros chicos, con la ambientación algo irreverente de “Pesadilla antes de Navidad” y una vírgen de material reciclado con un as de corazones sangrante en su pecho el asunto me empezó a parecer más divertido. Dos semanas más tarde y tras grandes esfuerzos por motivar a los chicos a acabar el dichoso pesebre, acabamos nuestra maravillosa obra de arte neosurrealista-dadaista de poliespán.

Y así fue como ayer fuimos invitados a la inauguración de la muestra de pesebres y tarjetas de navidad de la Conselleria de Bienestar Social, recientemente rebautizada como Conselleria d’Acció Social i Ciutadania. Para convencer a los chicos de que aquella era una gran oportunidad y que valía la pena dejar de ir a la piscina por tan magno acontecimiento tuvimos que aplicarnos a grandes argumentos:

- Chicos, va a haber pica-pica.

- ¿Con refrescos y croasanes?

- Eh… Sí, claro.

- Vale. Entonces sí que vamos.

(Me encantan los niños).

Así que una nutrida representación multicultural de nuestro centro acabó en el Palau del Mar, observando la muestra y pensando que, después de todo, nuestro pesebre no estaba tan mal. No cabe duda que fuimos la alegría de la huerta, en especial por los sonoros “¿Queda mucho?” durante el discurso del Superjefe de Prisiones que se extendía en quiebros y renuncios para convencernos de cuan importante era el concurso de tarjetas navideñas para la reinserción y reeducación de “las personas privadas de libertad” que “han cometido algún delito contra nuestras normas de convivencia”.

Tras el empacho de eufemismos, la Consellera d’Acció Social i Ciutadania Carme Capdevila (mi requetejefa, vaya) nos recordó que aquella era “la casa nostra”, y los pibes se lo tomaron a pecho porque no dejaron de aplaudir, moverse, reirse y hablar durante los discursos y la posterior actuación de la coral:

- Borja: ¿Puedo salir a fumar?
- El chino: Yo no entiendo na’, pero voy a cantal con ellos.
- El sordo: “…” (pero moviendose que da gusto)
- El inquieto: ¿Podemos ir a comer ya?

Esquivamos las miradas asesinas de unas cuantas señoras de bien que nos rodeaban y en cuanto se abrió la veda del pica pica fuimos rápidamente a ocupar nuestros puestos. El hiperactivo cleptómano tardó dos minutos en acaparar todo el turrón de chocolate en sus bolsillos y romper una botella de jugo (encima mío, of course). Borja se fusionó con la bandeja de “coca” navideña y el inquieto preguntaba dónde estaban las coca colas y los croasanes en aquel pródigo pica pica.

Ya nos batíamos en retirada cuando nos cruzamos con la Molt Honorable Consellera en nuestro pesebre, y animamos a los chicos a que le explicaran qué habían hecho y por qué. Entre otras cosas, los pibes le enseñaron el “Pont aeri”, reconocida discoteca de la región recreada en Poliespán, le explicaron que aunque no había caganer (el pastorcillo cagando tan arraigado en la tradición catalana) habían hecho una gran mierda con barro del doble del tamaño del niño Jesús y finalmente Borja le preguntó a “la señora” por qué no habían ganado el concurso (le habíamos explicado ya cuatro veces que no era un concurso). La Consellera, muy amablemente nos explicó que ella había sido directora de un centro de acogida en Girona, y la verdad, se la veía suelta…

En fin, una divertida experiencia de convivencia entre el arriba y el abajo. Debe ser a esto a lo que llaman política y ciudadanía participativa…

Vayamos por partes, dijo Jack el Destripador

Domingo, Diciembre 17th, 2006

Hoy he acabado un crimen perfecto. Hace unos días empecé el minucioso trabajo a encargo del sistema. Como un confundido Abraham (o debería decir Ibrahim) llevé a mi pequeño tutorizado marroquí de 12 años con el que convivo desde hace ya casi 6 meses a la mesa del forense. Bueno, quizás exagero, pero el caso es que llegó el momento de poner por escrito todo lo que he sacado en claro de la estancia del menor en nuestro centro.

Lo he despedazado, y me he dedicado a analizar sus partes, relacionarlas, ordenarlas por importancia y dar mi opinión sobre lo que he encontrado en ellas. En nuestra profesión lo llamamos diagnóstico educativo y junto con los informes de la trabajadora social, la psicóloga, la terapeuta, la doctora y la pedagoga pasará a integrar la síntesis evaluativa de la situación actual de Rachid.

En un centro de acogida como el nuestro esta síntesis lleva incluída una propuesta sobre la medida que las autoridades pertinentes (Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia) deberían tomar en relación a la situación del menor. Salvo excepciones, se trata de decidir si se dan las condiciones para que el menor regrese con su familia o debería ir a algún tipo de centro especializado.

El caso, y lo que me trae a escribir sobre este tema hoy es que durante varios días me he sentado delante de un ordenador y junto con toda la información recogida en este tiempo, mi experiencia, mis recuerdos y ciertos documentos que sirven de guía y ayuda en el proceso he detallado todos los aspectos del comportamiento de Rachid. He valorado su forma de relacionarse con sus compañeros, con los educadores o con la normativa del centro. Explico detenidamente cómo utiliza su tiempo libre, sus preocupaciones, sus anhelos, miedos, potencialidades y limitaciones. Hablo de mi relación tutorial con él, los acuerdos alcanzados, las pequeñas y grandes discusiones, los enfados, insultos y reconciliaciones… Hablo de tantas, tantas cosas, que hasta da miedo. Es como si conociera a Rachid mejor incluso de cómo él se conoce a sí mismo, y al mismo tiempo pienso que si alguien escribiera del mismo modo sobre mi, llegaría a certificar que conoce muchas cosas que yo ignoro.

De cualquier modo, no puedo evitar sentir un afecto inmenso por este diablillo que saca de quicio a cualquiera en un abrir y cerrar de ojos, que nunca para de meterse en líos y que te obliga a esfuerzos colosales de paciencia y asertividad para mantener una conversación fructífera con él. Rachid nunca sabrá que hoy lo he hecho pedacitos y ni él ni yo sabremos nunca si lo que he escrito en estos días tendrá algún tipo de valor para alguien. Pero lo que sí es cierto es que lo que hemos vivido en estos seis meses nos ha cambiado a ambos.

Por cierto, y a modo de autocomplacencia: fue mi primer diagnóstico educativo, ¡y en catalán!

No hay papeles para ti

Sábado, Noviembre 18th, 2006

Imagino que internet estará lleno de historias anónimas de personas que se juegan la vida para llegar a nuestro país, pero de la que hablo hoy, aunque bajo anonimato, no es anónima.

Mohammed, pakistaní, mira a su futuro con desesperanza. Tiene 16 años, vive en Libia, y sus facciones pakistanís le hacen claramente un extraño en su país de acogida. Habla urdu, un poco de árabe y sabe algunas palabras y frases cortas en inglés. De algún modo ha reunido 3000 euros, posiblemente endeudando a varios familiares, y ha decidido invertirlos en la esperanza europea.

La precaria embarcación en la que viaja es abordada por las autoridades italianas, quienes les llevan a un centro de retención en una isla cercana a Nápoles. Allí pasa treinta días, hasta que queda en libertad, y no sabemos cómo ni por qué, llega a Catalunya. Totalmente desorientado vagabundea por las calles hasta que da con una compatriota que le acoge altruistamente durante tres días y finalmente da conocimiento a las autoridades de la situación de Mohammed.

Así llega a nuestro centro, tímido, sin entender nada y repitiendo una y otra vez que lo único que quiere es llamar a su madre y decírle que está bien. Pasan los días y Mohammed sigue la dinámica del centro con pasividad y sumisión, no expresa nada, pasa las horas en simbiosis con el sofá y al fin un día explica que “quiere papeles”. Desde las instituciones se nos dice, más o menos: ¡Será aprovechado! ¡Así era tan sumiso y tan bueno! Lo único que pasa es que quiere papeles, como si aquí los regaláramos. No, no, no, Mohammed, no tenemos papeles para ti… aunque tampoco tenemos claro si recibiremos la orden de tu repatriación, ya nos gustaría, ya, y sacar de nuestras calles a vagos y maleantes como tú que vienen por gusto a España a delinquir y quitarnos las ayudas de nuestros hijos.

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Sigo vivo

Martes, Noviembre 14th, 2006

Últimamente ando algo ocupado con mis estudios de Antropología Social y Cultural, he decidido hacer un trabajo de campo sobre el mundo de los blogs, y aunque todavía no he hecho grandes avances, la evaluación continua me está quitando bastante tiempo.

Pese a todo, durante mis búsquedas por internet he encontrado algunas cosas interesantes que a las que quizás quieran echar un vistazo:

  • Make Poverty History! Blog sobre solidaridad, comercio justo, campañas en internet y RSC. Ahora bien, no me pregunten a mi, sino a él, qué es eso de RSC.
  • strange maps: collecting cartographic curiosa. Para los amantes de los mapas extraños y curiosos. En inglés.
  • SaludActiva: un recurso bastante interesante para niños. Se trata de un juego por internet con el objetivo de “enriquecer tu conocimiento en materia de salud de forma amena y divertida, y de este modo estimular la adquisición de hábitos saludables relacionados con la alimentación, la nutrición, la autoestima y los valores sociales”. El otro día los chicos del centro estuvieron jugando un buen rato y se quedaron bastante enganchados. Lo descubrí cortesía del TEB, una asociación juvenil del barrio del Raval que facilita a nuestro centro actividades muy interesantes relacionadas con la informática y la radio.
  • Viaje a la Guerra. Uno de los mejores blogs de actualidad que conozco. Un reportero de guerra que explica sus experiencias de un modo ameno, cercano y sin pelos en la lengua.

En cuanto encuentre un poco de tiempo continuaré con algunas reflexiones sobre los últimos días de trabajo.

Indigencia

Martes, Noviembre 7th, 2006

Indigencia

Hace unos días descubrí un blog que no deja de asombrarme. Nuestro trabajo visto desde el punto de vista de aquel que lo “sufre”. La vida, pensamientos y reflexiones de un indigente, que se define como tal y lo prefiere a “sin techo, sin hogar o PSH”. Les invito a pasarse por indigencia y aprender mucho de una voz crítica con la perversión del sistema de asistencia social.

La foto se la he tomado prestada a el indigente, fundador de dicho blog. Podemos tomárnosla a modo de broma o quizás mejor como una invitación a la reflexión.

Déja vu

Sábado, Noviembre 4th, 2006

Apenas había llegado al trabajo cuando la directora me sonrió diciendo:

- Mira que regalito nos han traído los de la Dirección General. Una fantástica carpeta con material para trabajar los “derechos de los niños” en ocasión del 20 de noviembre. Pensé, ¿a quién puedo dejársela? Y mira, qué mejor que el encapuchado naranja…

No dejaba de sonreir. Y la carpeta era muy gruesa. Empecé a ojearla y vi una introducción que decía:

Estimado director/a: [...]

Era mi última oportunidad de desembarazarme de aquello.

- Oh, lo siento. O me ofreces un aumento o no me podré leer esto, creo que es para ti. – Sonrisa vengativa.

- Pero si te va a encantar, incluso dice que si les avisan con tiempo podrán ir al Parlamento…

- ¿Y no viene otra carpeta que hable sobre los deberes de los niños?

Como única respuesta recibí otra sonrisa mientras desaparecía deseándonos a todos un feliz fin de semana.

Poco después llegó nuestra incansable alumna de prácticas de Integración Social. En cuanto la vi la saludé con una gran sonrisa y le dije:

- Patricia, ¿sabes qué nos acaba de llegar hoy? Un montón de material interesantísimo sobre los derechos de los niños, ¿quieres echarle un vistazo?

A ella le pareció estupendo y se enfrascó inmediatamente en la lectura así que pude volver a mi rutina de trabajo: prepara el bocata de Hassam y vete a buscarlo al cole, para llevarlo a la clase técnica de fútbol sala, comprar la mortadela “halal” en la carnicería musulmana, tomate y embutido para el fin de semana, recoger de nuevo a Hassam, llevarlo a la actividad de internet con el resto y volver al centro.

Una vez allí, mientras aprovechaba para dejar escrita a los compañeros de fin de semana la cuadrilla-resumen de la semana, Patricia, que acababa de ojear todo aquel material, empezó a darme ideas de actividades y talleres que podrían hacerse. Uno por uno les fui buscando los puntos débiles, las dificultades que tendríamos, lo complicado que sería desarrollarlos con el perfil de chicos del centro… Fue entonces cuando me lanzó un dardo envenenado de sinceridad:

- Es que las actividades que hacen siempre son las mismas y se podrían hacer cosas muy diferentes con ellos, por ejemplo…

Touché. Déja vu. Vuelve 5 años atrás, piensa en tus prácticas en un centro de menores inmigrantes, criticando EXACTAMENTE lo mismo del equipo de educadores, volcado en el día a día del centro, salvando los platos sin plantear actividades originales e imaginativas que hacer con los chicos. Aquel alumno de prácticas, jurando que no se acomodaría nunca como uno de aquellos educadores. Mírate ahora. ¿Qué estás haciendo?

Patricia, gracias por abrirme los ojos. Debo obligarme a salir de la vorágine de lo cotidiano y plantear una parte de mi trabajo más creativa, aquella donde juegan las armas de la animación sociocultural. Ya te dije que no es fácil, y que las características de los chicos nos complican mucho salir de lo acostumbrado, pero es verdad que ese es un problema que tiene más que ver con nuestras limitaciones como educadores que con las suyas.

Para sentirme comprometido lo dejo por escrito, y prometo seguir escribiendo con las nuevas ideas que vayan surgiendo y pongamos en práctica. Para salir del día a día, innovar y no hacer exclusivamente lo que se nos exige y se espera de nosotros, que desgraciadamente es mucho menos de lo que realmente somos capaces de hacer.

Si hubieran más padres malos…

Lunes, Octubre 23rd, 2006

“Un dia cuando mis hijos esten crecidos lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres, yo habré de decirles”:

- Los amé lo suficiente como para haberles preguntado a donde van, con quien van y a que horas regresarán.

Los amé lo suficiente para no haberme quedado callada y hacerles saber, aunque no les gustara, que aquel nuevo amigo no era buena compañía.

Los amé lo suficiente para hacerles pagar las golosinas que cogieron del supermercado o las revistas del kioskero, y hacerles decir al dueño: “Nosotros cogimos esto ayer y queremos pagar”.

[...] Y ante todo, los amé lo suficiente para decirles NO, cuando sabia que ustedes podrian odiarme por eso (y en algunos momentos se que me odiaron).

Y cualquiera de estos dias, cuando mis nietos hayan crecido lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres; cuando ellos les pregunten si su madre era mala, mis hijos les dirán:

“Si, nuestra madre era mala. Era la madre mas mala del mundo…” [...]

El día en que los padres se decidan a ser malos, quizás me quede sin trabajo, pero será un gran día. La historia completa en unjubilado.

Vía Ámbito E.

¿Qué es un educador social?

Jueves, Octubre 19th, 2006

Navegando por la red en busca de otros blogs que traten sobre la educación social encontré una divertida definición de nuestra profesión:

Definición «biologista»:

Especie en vías de evolución, proveniente del cruce de otras especies del tipo “buenus personus”, “religiosus con proyectus” y “ayudemus raudus”. Es de las pocas especies que llega a solaparse en el tiempo y el espacio con sus antecesores creando una lucha por la supervivencia en el entorno, que todavía está en su pleno apogeo. Su plena evolución como especie única se ve debilitada a veces por la aparición, en algunos momentos, de especimenes del genero “que coñus estudiamos” y otros más conocidos como los “dónde me he metiu” y agravada por la aparición de otros depredadores cercanos que se disputan la escala evolutiva, véase celadores, marujas voluntariosas, integradores sociales y otros especimenes.

Muchos científicos (creemos que al menos 2 de ellos) aseguran que el eslabón perdido proviene del conocido “homus habilitadus”.

Es una especie que se junta para su supervivencia en lugares conocidos como CEESC (siglas de Con Esperanza Esperamos Seguir Cobrando), donde algunos despistados se reúnen para poder ser criticados por los que no lo hacen. Cree la sabiduría popular que es una forma de prepararse para fortalecerse ante las duras pruebas que les esperan.

En su dura lucha por ocupar un lugar en el mundo de las especies sociales es conocida por ser una de las profesiones con más diversidad y flexibilidad del mercado, de hecho casi todos los otros profesionales pueden hacer de educadores y muchos educadores han de hacer de monitores para que el casero pueda cobrar el alquiler.

Se dedica a hacer ver que puede arreglar los problemas de los demás, mientras se está preguntando constantemente cuanto va a durar en su puesto de trabajo esta vez o si sobrevivirá psicológicamente hasta el próximo.

También es conocido por su moral, empezándose a crear tópicos populares como “tienes más moral que un educador social en un centro de menores” o “tienes más moral que un educador social siguiendo un proyecto educativo”.

Se le suele reconocer según el ámbito en que se mueven por:

- En los centros de menores es el que cocina, el que limpia, el chofer y el que recibe.
- En los ayuntamientos es el que no tiene mesa y comparte ordenador con otros 25.
- En temas de inmigración es el que tiene trabajo. Acostumbra a ser el blanco (léase como se quiera).
- En salud mental es el que no toma medicación (en el centro).
- En dinamización laboral es el peor pagado.
- En los centros abiertos es el que se divierte cantando canciones y el que acaba haciendo los deberes.
- En los IES es el que falta.
- En toxicomanías es el que se coloca y no le sancionan.
- En el lleure* infantil es el que no conoce la game boy.
- En adolescencia es el que no lleva navaja.
- En los pisos asistidos es el que lava la ropa y tira la ceniza en los ceniceros.
- En las cárceles es el que regresa seguro de las salidas culturales.
- En el apartado presupuesto de los proyectos es el de ½ jornada.
- En justicia juvenil es el que no lleva casco ni escudo.

*Lleure: actividades de ocio y tiempo libre en catalán.

Yo me broto, tú me brotas…

Martes, Octubre 17th, 2006

El otro día me comentaba un compañero de trabajo la facilidad y frivolidad con que utilizamos este verbo cuando nos referimos a los menores. Él me decía algo así como: “Quien ha escrito esto de que X se brotó no ha visto en su vida un brote psicótico”.

Quizás no hacemos un uso correcto del verbo pero lo cierto es que lo utilizamos de forma cotidiana para definir los momentos en que uno de los chicos pierde el control y se comporta de modo agresivo, violento, sin importarle la consecuencia de sus actos. Por desgracia, es algo bastante habitual, y no responde siempre a un problema psicológico, sino de conducta. En muchos casos es un medio para adquirir un fin (atención, negociación-chantaje, etc.) o una vía de escape a la frustración, a no saber recibir un “no” por respuesta.

En estas ocasiones solemos decir que “Manolito se brotó”: empezó a insultar, a golpear cosas, a encararse con los educadores o amenazarnos con autolesionarse o pegarnos. La causa pudo ser algo tan sencillo como un “no, no puedes fumar ahora” o bien “hoy sales media hora más tarde de permiso porque ayer llegaste tarde”. Evidentemente, estas cosas pueden ser simplemente la punta del iceberg de todas las frustraciones que se encuentran en el interior del chico.

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