Borja Returns
- Dame un abrazo.
111 kilos de Borja se interponen entre la puerta de su habitación y yo.
- Borja, no te mereces un abrazo.
Ya llevo la mochila a la espalda y unas ganas enormes de irme a casa. Como casi cada noche salgo bastante más tarde de lo que me toca.
- ¿Por qué? Venga ya, dame un abrazo.
Me viene a la mente que uno de los motivos por los que Borja no se merece un abrazo es porque no quiso ducharse después de llegar sudoroso al centro tras la actividad.
- No, los abrazos hay que ganárselos y no se pueden exigir. Me tengo que ir.
111 kilos de Borja se interponen, más que nunca, entre la puerta de su habitación y yo. “¿Por qué tengo la manía de despedirme de ellos uno por uno antes de irme a casa?”
- Pues no te voy a dejar salir hasta que no me des un abrazo.
“¿Bromea?”
- Venga, Borja, hasta mañana.
- No, en serio, no vas a salir. Dame un abrazo.
“Mierda. ¿Esto no es chantaje?”
- Borja, después de todo lo que has hecho hoy no voy a darte un abrazo.
“La lió durante la comida, la lió en la actividad, la lió con la ducha, la lió a la hora de la medicación…”
- Pues no sales.
Podría decirle “A ti te van los tíos, ¿verdad Borja?” y se apartaría enseguida, pero sería MUY homófobo y aunque ahora me cueste debo mantener mis principios…
- Ehhh… Borja va, no te has duchado, paso de darte un abrazo.
“Mejor voy buscando otra forma de salir de aquí. ¿Es ético que un niño de 14 años pese y mida el doble que yo?”
- Da igual. No sales. Dame un abrazo.
“Mierda, esto es chantaje, no debo aceptar un chantaje, pero… ¿cuándo volveré a tener ocasión de solucionar un problema con tan sólo un abrazo?”
- Venga, dame un abrazo.
Borja ríe satisfecho y acabo sumergido entre sus enormes brazos y su pecho. Su risa estúpida y sincera es contagiosa. Su sudor pegajoso. Me viene a la cabeza la escena de una gran película.
- Bueno, Borja, buenas noches.
“Al fin, vuelvo a casa. Desde luego, ¿cómo puedo ser tan cabrón? Este chico ha tenido una infancia terrible, está aquí con mil problemas, sin recibir afecto de nadie y yo le regateo un simple abrazo.”
- Jejeje. Bueno, ahora follamos, ¿no?
“Argh”
Octubre 3rd, 2006 at 22:09
Sabes, creo que seguire leyendote…
Pues, me servirá espero para mi próximo trabajo…
Porque mi curriculo por lo menos “educacional” por alguno de tus comentarios, sigue tu trayectoria…
Seguiré leyendote.
Octubre 4th, 2006 at 12:17
no se si la ocasion es adecuada pero te mando un abrazo desde roma…
y esta manyana, me he duchado, lo juro!
Octubre 6th, 2006 at 23:41
Hola Vendetta!
Ya contarás cual ese ese próximo trabajo al que te estás preparando y por qué crees que sigue mi trayectoria, me dejas con curiosidad
Octubre 6th, 2006 at 23:43
iosotestardo,
Hoy la respuesta de Borja al “Venga, a ducharse” fue un “Sólo si me dejas cagar primero”…
No me pagan lo suficiente…
Octubre 9th, 2006 at 10:39
Pensé que te había dejado un comentario ya aquí.
Cómo son las mujeres. Ayer Pili le conté la historia por la noche… y antes de decirle el final ya me djo lo que iba a pasar. :O
Octubre 9th, 2006 at 23:18
Jejeje, que mente tan calenturienta…
Octubre 14th, 2006 at 5:52
Bue_Nas!!!!!!! encapuchado, pues…
Lo del trabajo aún no lo puedo contar…(un par de meses quizás)…
por lo demás, porque crees que digo lo de latrayctoria, quizás no sea “ducacional” sino… PERSONAL?
A ver, a que te dedicas…
Octubre 16th, 2006 at 14:03
Vendetta… estaremos a la espera, pues, de tener noticias tuyas y destapar los enigmas.
Noviembre 9th, 2006 at 19:55
En una situación similar empujé al chico contra la puerta. El se sorprendió mucho, ¡Hala, Príncipe! ¡Me has empujado! Y salí de la habitación (mientras él reía) tratando de justificar pedagógicamente mi empujón a Atlante. Lo cierto es que le empujé por la impulsividad de sentirme acorralado y no por una gran reflexión pedagógica.
¿Qué haré cuando me pida sexo o no salgo?
Buen principio el de no ser homófobo.
Noviembre 16th, 2006 at 0:16
Mmm… si ellos saben escapar por las ventanas seguro que tú también aprenderás a hacerlo
Veamos, Príncipe Mono, rara vez tenemos tiempo de hacer una reflexión pedagógica de las decisiones que tomamos en momentos como este… Creo que poco a poco vamos moldeando nuestro sentido común y nuestra capacidad de improvisación y superviviencia y tomamos decisiones más adecuadas conforme a nuestra experiencia. La reflexión pedagógica es importante, pero solo ante decisiones que se pueden tomar con algo de tiempo.
Si hay algo interesante en nuestro trabajo es que en muchas ocasiones debemos improvisar totalmente, y es en estos momentos que a veces uno valora e incluso se sorprende de la experiencia acumulada…