Bienvenido a Barcelona

Bienvenido a Barcelona. Bienvenido a la ciudad de moda y de la moda. Bienvenido a la Barcelona de Gaudí, de Miró, de Picasso, de Dalí, de Serrat, de Companys. La Barcelona catalana, española, pero también italiana, inglesa, alemana, americana. La Barcelona que es demasiado chic para reconocer que es igualmente marroquí, pakistaní o ecuatoriana. La Barcelona del che boludo, del salam, del que pasa, nen, de la chingada y del shawarma.

Bienvenido a Barcelona. La ciudad que por primera vez me paga dignamente mi trabajo pero que és bona quan la bossa sona. La Barcelona que te pide hasta el alma por 10 metros cuadrados de intimidad, robándote la dignidad del sueldo. La ciudad que te clava en un bar de barrio 1.15€ por un cortado o una botella de agua, la Barcelona que hace que el bolsillo se acojone ante cines y teatros. Esa Barcelona del billete de metro de doscientas pelas, la Barcelona para moverte en bici o en moto, hasta que te roban la bici o te chocan la moto.

Bienvenido a Barcelona, la Barcelona de los músicos del metro, los perroflautistas, pintores, malabaristas y actores por una moneda. La Barcelona viva, crítica, implicada, tolerante, a la que ya nada sorprende pero cada día te sorprende. La ciudad que no te lo pone fácil para sentirla como tu casa, la Barcelona difícil, cerrada, desconfiada. La ciudad de pixapins y charnegos, de catalanes de debò, de senyeres, rojigualdas, blaugranas, tricoloras y estelades. La Barcelona de los toros y del burro, de prejuicios, clases y etiquetas.

Bienvenido a Barcelona, la Barcelona que no duerme, pero que tampoco deja dormir. La ciudad de los turistas incansables, los himnos nacionales, los pakistaníes “cervesabiar” a un euro y los consecuentes cantos cerveceros. La Barcelona de las Ramblas, de los mimos, carteristas, adivinas, limpiabotas, trileros, mutilados y la Urbana. La Barcelona del Raval, de las putas, yonkis, chulos, mossos d’esquadra  y camellos. La Barcelona del Borne, de los artistas, bohemios, diseñadores, gente guapa y trendy. La Barcelona de Gràcia, cosmopolita, aristohippie, okupa, independiente y pueblerina. La Barcelona latina de Poble Sec, la Barcelona burguesa de Pedralbes, la Barcelona de Sants, de l’Eixample,del Gotic, de Mercat Nou, de Sarrià, de la Zona Franca, de la Barceloneta, del Clot, de Clos y de su Fòrum. La Barcelona de las Casas Baratas del Bon Pastor, de la fálica torre Agbar, de la orgullosa Sagrada Familia, las mellizas torres Mapfre, el expectante Castillo de Montjuïc, que vigila más que defiende Barcelona. La Barcelona de los barrios que ya ni siquiera se sienten parte de Barcelona.

Bienvenido a Barcelona, que a pesar de Barcelona y precisamente por tratarse de Barcelona es el lugar donde he elegido vivir.

13 Responses to “Bienvenido a Barcelona”

  1. franziska Says:

    qué ganas de estar allá…. mucha suerte por los nuevos caminos y que bueno sea el comienzo y buena la gente que te acompañe…

    un abrazo

    F.

    PD: hazme saber tus nuevas coordenadas…

  2. el encapuchado naranja Says:

    Gracias ;) De momento vivo de prestado, en cuanto le venda el alma a alguna inmobiliaria y tenga algo más permanente confiaré mis datos a mi contacto en Hannover.

    Por cierto, olvidé la BCNeta, gran despiste.

  3. Adrián :) Says:

    Te faltó poner la ciudad dónde haces una pregunta en español y te la responden en catalán…

  4. el encapuchado naranja Says:

    Ese comentario es un tópico por desgracia bastante extendido… Cuando decimos eso no nos damos cuenta de cómo personas que hablan en catalán en prácticamente todos los contextos de su vida no han tenido problemas para cambiar de idioma contestar en castellano en 9 de cada 10 ocasiones. El problema es que no nos damos cuenta de que lo han hecho y no lo valoramos. Solo advertimos esa persona que lo hizo en una ocasión y nos aferramos a ello como un clavo ardiendo para justificar la intolerancia lingüistica de los catalanes.

  5. el encapuchado naranja » Blog Archive » La prensa en casa y otros desvaríos Says:

    […] Ocurre cuando se hace una redada en toda regla contra la prostitución y encuentras que en nuestra bella Barcelona los delicuentes también tienen hijos entrañables. O cuando es detenido al fin a ese detestable criminal cuya entrada en la cárcel saca a la luz la realidad de las condiciones de vida de sus hijos. […]

  6. el encapuchado naranja » Blog Archive » Mi 2006 en ciudades Says:

    […] - Barcelona en marzo de visita y para dejar bien atados mis créditos romanos de Antropología Social y Cultural. En abril, como primera etapa de mi último gran viaje. Y al fin, en junio, cuando regresé a la ciutat comptal con intención de quedarme aquí por un tiempo. […]

  7. Joan Says:

    Gràcias, encapuchado naranja, por hablar por mi.
    El Catalan es una lengua como qualquier otra, aunque perdiendose.

    Y no somos intolerantes. En absoluto!

    Aunque, ya se sabe, hay de todo en todos los sitios.

    La Barcelona que no se rinde.

  8. el encapuchado naranja Says:

    ¡Hola Joan!

    Antes que nada, bienvenido. Mi experiencia me dice que no, que los catalanes no son intolerantes, pero que cuesta un poco más que con gente de otros lugares que se abran un poquito y te dejen entrar en su mundo.

    ¿Por cierto? ¿La Barcelona que no se rinde contra quién?

  9. lacelia Says:

    chico, no sé si darte el pésame, o dos leuros.
    bienvenido seas a la jungla.
    y a qué te has ido a Barcelona?

  10. el encapuchado naranja Says:

    Bueno, dos leuros serán siempre bienvenidos. Aunque no lo explicito en el blog, siempre estoy abierto a donaciones de todo tipo :)

    Vine a Barcelona porque me encanta (pese al tono pesimista del post, escrito un día de hartazgo en la relación amor-odio con la ciudad), y porque aquí podía seguir estudiando al tiempo que trabajar como educador social, ya que hay más y mejor trabajo que en otros lugares que conocía.

  11. lacelia Says:

    tío, pero si en Barcelona, después de los diseñadores gráficos lo que hay son educadore sociales
    jejejeje
    es coña
    ánimo
    y de los dos leuros nada
    que si la vida es cara en Barcelona, ni te cuento en Tokyo :p

    nos “leemos”

  12. el encapuchado naranja Says:

    Bueno, fuera de coñas, sí que somos un montón de educadores, pero no exactamente. Lo que hay en gran número son educadoras sociales, y eso nos deja a los chicos en una gran ventaja estadística. Como para la mayoría de los trabajos se busca un equipo mixto, y nosotros somos poquitos, tenemos muchas más oportunidades de encontrar trabajo.

    Lástima lo de los leuros, ya contaba con ellos para llegar a final de mes. ¿También hay de eso en Tokyo?

  13. mauro Says:

    y la champañeria….gran valor
    bienvenido a Barcelona, que te recibe, si sabes buscar, coun una cava fria y un jamon serrano

Deja un comentario