2 meses después (II)

Pero no sólo me he dedicado a mirar a través de mis ventanas… Pude flipar con las niñas, jóvenes y mujeres de mantilla y peineta negra de riguroso luto que el Jueves Santo paseaban dignamente rumbo a las mil y una iglesias de Sevilla. Por la Feria me deleité a partes iguales con la frescura del rebujito, el arte de las mujeres que se visten de gitana para la ocasión y la amabilidad de alguno de mis anfitriones para conseguir entrar en las casetas privadas y vivir con intensidad el espíritu de la fiesta.

Día sí, día también el Sevilla celebra algún triunfo y media ciudad vibra y toca pitas a mansalva al tiempo que la otra mitad aguanta el tipo como puede en la tertulia del desayuno (manque pierda). Desayuno de tostá con aceite y tomate, que no falte. Por cierto, el Sevilla acaba de ganar la UEFA, esta noche será difícil conciliar el sueño.
Disfruto de los carriles bici que comienzan a aparecer por toda la ciudad, aunque intento no ser muy talibán con las viejitas, pese a que los ciclistas hemos entrado en directa competición con los taxistas a ver quién tiene más “mala follá” y se cree más dueño de su parcela de asfalto.

No es raro ir por la calle y escuchar a alguien cantando, a viva voz, con alegría y desparpajo, por el simple placer de cantar. Es algo que siempre me arranca una sonrisa y que me hace pensar en lo diferente que es esta ciudad de Barcelona en tantos aspectos.

Huí un fin de semana a Granada, y me quedé prendado de aquella ciudad, o quizás de los recuerdos que me trajo de aquel año “que viví peligrosamente” en Salamanca. Sea como fuere, me costó mucho el retorno a la Sevilla castiza, folklórica y aristocrática tras la experiencia multicultural granaína.

Al regreso vine convencido de que quiero comprarme una furgo de segunda mano, y conocer Andalucía, Portugal, y lo que haga falta. Se aceptan ofertas, consejos y donaciones a fondo perdido.

He visto a Kiko Veneno, al friky de “cuñao”, a uno de los Morancos y a un húngaro muy simpático con el que estuve hablando de bicis una hora. ¿Y qué tiene que ver el húngaro con los otros tres? Pues nada, pero el encuentro fue mucho más interesante.

Acabo de darme un paseo por la Alameda de Hércules, y he vivido en 15 minutos 3 topicazos de España: toros, flamenco y sevillanas, en una fiesta popular de alguna asociación de vecinos del barrio. Mientras sonaba “Sevilla tiene una cosa, que sólo tiene Sevilla” al ritmo de las castañuelas, una neozelandesa con acento mexicano me preguntó qué era aquello y por un momento me pareció qué yo estaba tan perdido como ella. No se me ocurrió otra cosa que decirle: “Pues Sevilla, niña, Sevilla”.

8 Responses to “2 meses después (II)”

  1. Lenko Says:

    Plas, plas, plas.

  2. gloryofthesky Says:

    Je, je, je… veo que ya te estas haciendo a los andaluces, para el año que viene te veremos vestio de corto en el Real. Yo también acostumbrándome a mi nueva vida, aunque lo mío es más facil, lo más duro es entender cómo se juega al golf y fliparlo viendo a unos chalaos montados a caballo persiguiendo una bolita (y yo que pensaba que el polo era una especie de camiseta!).
    Viendo que has empezado a moverte por Andalucía, te sigo recordando que acepto visitas y que podemos irnos de tapas cuando quieras.
    Si te decides por Portugal te recomiendo que no dejes de visitar Sintra, estuve hace una semana haciendo una ruta por portugal en coche y fue lo que más me gustó.
    Por cierto, hasta que no oigas el “aprovecharse, nena, aprovecharse”, no conocerás la esencia de la Andalucía más profunda

  3. Flor de Loto Says:

    Hace como tres mesecillos que por casualidad, navegando en la red, caí en este blog y… me encanta!

    Vaya vida interesante que llevas y vaya forma de contarla!! y tu trabajo me parece fascinante!

    Por cierto, si quieres conocer Andalucía que no se te olvide Córdoba, también tiene su encanto. Además ahora es la feria, así que si tienes ocasión no te la pierdas. No tiene nada que ver con la de Sevilla, más pequeñita, más acogedora, sin casetas privadas… Prueba y cuéntanos!!

    Saluditos de una andaluza.

  4. el encapuchado naranja Says:

    Glory: Ahí queda eso… Prometo un salto a Estepona en cuanto el “arma” empiece a pedir querer ver el mar y “la caló” me haga pedir a gritos una visita a la playa… ;) El aprovecharse, nena aprovecharse aún no he tenido el gusto… supongo que hay cosas que sólo pueden ocurrir en Jaén.

    Flor de Loto: Bienvenida, pues. Córdoba la tengo muy pendiente porque no he estado aún. Por el trabajo tendré que ir seguro en algún momento pero si es como hoy que estuve en Huelva pero fui y volví con las mismas no voy a tener oportunidad. No eres la primera que me recomienda la feria… Mmmm… Quizás me de el salto el viernes.

  5. El Príncipe Mono Says:

    Tienes que conseguir la fregoneta antes del congreso ación social, que se celebra en Toledo. Mercè y yo le hemos pedido a Loli ir, espero que podamos combinarlo y vernos por allí.

  6. el encapuchado naranja » Blog Archive » Dos meses después (y III) Says:

    [...] Después de comentar el prodigioso ecosistema que se observa a través de mis ventanas, y las impresiones generales que me ha causado Sevilla toca, al fin, hablar sobre el trabajo que estoy realizando. [...]

  7. el encapuchado naranja Says:

    ¿Cuándo es el congreso? Pues sí que tengo que ponerme manos a la obra, aún no me he puesto seriamente pero tengo ganas locas. La verdad es que estoy en la parte en que estás un poco perdido y no sabes ni por dónde empezar, a parte que de tiempo tampoco ando muy sobrado. Ya me contarás, compañero :)

  8. el encapuchado naranja Says:

    Jooooo… Ya vi cuando es el Congreso. Es el mismo día que tenemos nuestro encuentro en Ceuta del proyecto persona y justicia. :(

    ¡Tendremos que buscar otra fecha para reencontrarnos!

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